Cada Cyber Day se repite la misma escena: millones de personas conectadas al mismo tiempo buscando ofertas, comparando precios y esperando concretar compras rápidas desde el celular o el computador. Pero detrás de ese fenómeno de consumo masivo existe otra realidad menos visible: la enorme presión tecnológica que enfrentan las empresas para responder a una demanda digital cada vez más exigente.