En el marco del Día Internacional de la Mujer, el desafío para las empresas es demostrar avances concretos. En una industria como la aeronáutica, eso implica algo muy claro: generar condiciones reales para que más mujeres accedan, se desarrollen y asuman posiciones de liderazgo, incluida la cabina de mando.
Muchas veces los conflictos internacionales nos parecen lejanos o ajenos. ¿Podría una guerra en Irán afectar a Chile? La respuesta es sí. Vivimos en un mundo profundamente interconectado y Chile posee una de las economías más abiertas del planeta. Nuestro país depende en gran medida del comercio exterior, de los tratados de libre comercio y de cadenas logísticas globales que atraviesan océanos.
El avance de la tecnología en las últimas décadas ha transformado industrias completas, redefinido la forma en que trabajamos y elevado el estándar de lo que entendemos por continuidad operativa, seguridad y eficiencia. Sin embargo, este progreso no siempre ha ido acompañado de un cambio equivalente en la composición de quienes diseñan, implementan y lideran estas soluciones.
Luisa ama enseñar. Sin embargo, hace meses que se levanta agotada. Corrige exámenes hasta la madrugada, responde mensajes fuera de horario y atiende exigencias administrativas que se acumulan. En el aula sostiene emociones ajenas, mientras intenta sostener las propias. Luisa no está simplemente cansada. Está viviendo un proceso de desgaste que tiene nombre: burnout.